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Caverna de las Brujas - Mendoza

Tipo de atractivo:   Reservas
Destino:   MALARGÜE (pcia. de MENDOZA)

Caverna de las Brujas

La Caverna de Las Brujas se encuentra localizada en el departamento de Malargüe, 70 kilómetros al sur de la ciudad homónima. El área comprende aproximadamente 450 hectáreas y fue declarada reserva en 1990.

Ubicada a 8 kilómetros al norte de la ruta Nacional 40, en las cercanías de Bardas Blancas, a más de 1.800 metros sobre el nivel del mar y bajo el cerro Moncol, recorrer los pasadizos y galerías de esta enorme cavidad natural es una experiencia única donde una vez más la diversidad del planeta supera nuestra capacidad de asombro.

Antiguas rocas de origen marino albergan una enorme oquedad, tapizada con extrañas formas minerales: estalactitas, estalagmitas, columnas, coladas, velos, mantos, colgaduras excéntricas y chorreaduras, que se combinan conformando un extraño escenario. Más de 3000 metros de galerías se han desarrollado a través de niveles de rocas calcáreas (calizas) del período Jurásico.  

La formación de la Caverna ha sido explicada como producto de la circulación de corrientes de aguas subterráneas. Durante el levantamiento de la cordillera durante el período Terciario, toda la región se vio modificada, quedando la roca caliza en posición casi vertical y sumamente fisurada. A finales del último período glacial, se habría producido una gran infiltración de agua favorecida por la alta cantidad de nieve y hielo existente (mucho mayor que la que precipita actualmente), favoreciendo la ampliación de los pasadizos y la formación de sus caprichosas figuras.

La Caverna fue descubierta en la década de 1940 (aunque hay pruebas de que fue habitada por los Pehuenches) y aún hoy encierra antiguos secretos en sus laberintos y galerías. Los mineros fueron los primeros que la escudriñaron y desde entonces ha sufrido diversos daños; pero desde 1996 guardaparques de Recursos Naturales Renovables se encargan de su cuidado. Por su parte, los guías de Malargüe son los únicos autorizados para acompañar a los visitantes (proveyéndolos además del equipo necesario: cascos y linternas) en un recorrido turístico de algo más de 400 metros de extensión. Hoy se han acondicionado los pasajes más complicados con elementos de seguridad (como pasamanos y puentes) para que pueda transitar todo el año tranquilamente cualquier persona (con algunas restricciones para los menores de seis años).

La Caverna constituye una de las principales ofertas turísticas del sur mendocino y recibe anualmente a más de 10.000 visitantes.  

Presenta hermosas decoraciones con diferentes elementos, denominados espeleotemas.
Los espeleotemas principales son:
- Estalactitas: elementos en forma de agujas que cuelgan de los techos de las cavidades.
- Estalagmitas: similares a las estalactitas, pero se forman en el suelo.
- Columnas: unión de estalactitas y estalagmitas.
- Velos: formaciones semejantes a cortinados.
Las paredes están tapizadas de depósitos de flujo, blancos, amarillos y pardos.

Trasponiendo la entrada, de 1,80 m. de altura por unos ocho de ancho, penetramos en el interior de la cavidad. Afuera la luz es brillante, por dentro la oscuridad se impone repentinamente. Por ello la Caverna cuenta con un moderno sistema lumínico de 29 lámparas que permite observar su interior. El circuito habilitado a las visitas es de unos 400 metros, lo que implica unas dos horas de recorrido. La sala de la Virgen (donde las estalactitas han formado una figura que se asemeja a la santa imagen) es uno de los ámbitos más espaciosos, y el primer contacto con la caverna y lo desconocido. La Gatera le sigue en nuestro camino, y después de subir y bajar suavemente por ese terreno cortado por las piedras, se accede a otra sala conocida como de Los derrumbes, por los bloques de piedra de considerable volumen que han obstruido parte del espacio.

Ahí se abren dos brazos: uno conduce a la Estalagmita Gigante y el otro hacia la Boca del Tiburón, donde encontramos una escalera de aluminio que nos permite llegar sin sobresaltos al lugar de Los Encuentros, paso previo a la sala de las Flores, donde se han desarrollado un tipo de estalagmitas parietales que asemejan a hongos o corales.

Hay sectores prohibidos al turista, como son las salas del Aislamiento, del Tigre, del Suspiro, y el Jardín de las Brujas que se ubican en distintos niveles. Existe, además, una fauna muy particular adaptada a vivir sin la luz solar. Y cabe agregar que hasta ahora se ha logrado recorrer 5.000 metros de galerías, quedando mucho aún para llegar al final de los laberintos.

Los estudios arqueológicos realizados hasta el momento, indicarían que la caverna habría sido utilizada por los aborígenes, para diferentes rituales o refugio temporario.

A 9 Km. se encuentra Bardas Blancas donde se halla el Valle del Río Grande, una zona de atractivo paisajístico, pesquero y paleontológico.

 

 

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