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TALAMPAYA

Ciudad:   TALAMPAYA
Provincia:   LA RIOJA

Parque Nacional Talampaya

Este parque de 215.000 hectáreas, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, es considerado uno de los mayores atractivos turísticos de La Rioja, debido a su riqueza geológica, paleontológica y arqueológica. Está enmarcado en un paraje singular, originado en los procesos erosivos que formaron cañadones y altos paredones. El agua y viento moldearon figuras en la roca que sorprenden a los visitantes y contiene (junto con Ischigualasto en San Juan) la evidencia fósil continental más completa que se conozca del Período Triásico (245 a 208 millones de años atrás), asimismo encierra gran parte de la historia de los cambios geológicos que sucedieron en la tierra.

 

Talampaya proviene de las voces quechuas "Tala": árbol autóctono; "Ampa": río y "Aya": seco. Tanto los hallazgos fósiles de reptiles y plantas como los estratos geológicos analizados responden a un período en el que los grandes reptiles gobernaban la tierra. Acumulados durante cientos de miles de años, los sedimentos de diferentes colores y texturas quedaron al descubierto al elevarse junto con la Cordillera de los Andes. Entre sus joyas está el Lagosuchus talampayensis, uno de los primeros dinosaurios que habitó la Tierra, hace 250 millones de años. Otro hallazgo importante en el área es el de las tortugas fósiles, como Palaeocheris talampayensis, con una antigüedad de 210 millones de años.

 

La erosión del viento y el agua formaron en el Cañón de Talampaya, originado en el curso de un río seco, rocas de extrañas siluetas que fueron bautizadas por la imaginación popular con los nombres de las imágenes que recreaban: El Monje, La Catedral, La Chimenea o El Tablero de Ajedrez.

Labrado en tierra roja, en el cañón de varios kilómetros de longitud se erigen formaciones inmensas y las paredes que lo encajonan llegan hasta 160 metros de altura. El punto culminante del recorrido que puede hacerse en una camioneta es La Catedral, con una dimensión grandiosa y paredes rocosas de más de 100 metros. En el Parque Talampaya quedó además registrada la huella de sus antiguos pobladores, que narraron en petroglifos y pictografías sus vivencias con la caza de distintos animales. Las ocupaciones humanas ocurridas entre los años 640 (a.c.) y 1.180 (d.c.) expresan una fusión armónica entre naturaleza y cultura, siendo este lugar uno de los más relevantes del arte rupestre argentino.

 

En el centro de informes, se inician las recorridas por el Cañón de Talampaya donde se puede apreciar diversas muestras del patrimonio arqueológico, particularmente en los sectores Puerta de Talampaya y Los Cajones.

 

Sobre la ruta 76, nos encontramos con el acceso a Ciudad Perdida,  uno de los sitios de mayor atractivo turístico, por su espectacular belleza panorámica y las extrañas geoformas, y Cañón del Arco Iris, dos de los recorridos que se realizan dentro de este Parque Nacional y que cuentan con servicios de transporte y guías permanentes. Más al Norte, siempre por la misma ruta, encontramos el acceso al Cañón de Talampaya, y sus tres recorridos, donde se cuenta con un área de servicios, gastronomía y sanitarios.

 

Para acceder a estos circuitos debe solicitarse la autorización del guadaparque. No se permite el ingreso de vehículos particulares a los recorridos y el ingreso debe efectuarse con guías habilitados. Para ello, una serie de concesionarios ofrece dentro de sus servicios excursiones en vehículos al Cañón de Talampaya y Los Cajones, a la Ciudad perdida y el Cañón Arco Iris y Excursiones en Bicicleta y caminatas nocturnas.

 

Dentro del parque se encuentra:

El cauce seco del río Talampaya, donde hace millones de años vivieron dinosaurios.

Restos de pueblos originarios, como los petroglifos de la Puerta del Cañón.

Un jardín botánico de reserva de la flora autóctona.

Paredones naturales de hasta 145 m de altura, las formaciones geológicas más espectaculares talladas en la arenisca roja son Los Reyes Magos, La Catedral, Los Balcones, El Tablero de Ajedrez y El Cura.

Fauna de la región: guanacos, liebres, vicuñas, pumas, maras, zorros y cóndores, entre otros.

 

Como las temperaturas casi extremas predominan tanto en verano como en invierno, la mejor época para visitar este parque es de marzo a junio y de septiembre a noviembre. Son frecuentes las sensibles variaciones de temperatura durante el día, y con respecto a la noche las diferencias son notorias. Los veranos son cálidos, con máximas que pueden superar los 50º C al sol, e inviernos con mínimas absolutas de 7 a 9 º C bajo cero. A lo largo de todo el año, las precipitaciones son escasas, salvo cuando se producen lluvias torrenciales muchas veces acompañadas de granizo. Estas son temporarias y la mayoría de las veces ocurren en verano.

 

Se puede llegar a través de la Ruta Nacional Nº 20, que conecta con San Juan, y Ruta Nacional Nº 38 y Nº 150 desde la provincia de La Rioja.


En la ciudad de Villa Unión se halla la Intendencia del parque, donde se brinda información al público. Tanto en Villa Unión como en Pagancillo se puede encontrar alojamiento de distintas categorías, algunos muy económicos. En Pagancillo hay pequeños hospedajes y algunas viviendas familiares que se utilizan con este fin.

 

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